domingo, 16 de mayo de 2010

Para ser amantes...


[Acabo de reinsertarme al blog, estaba aburrido y recorde que tenia uno, voila! aca un pensamiento que alguna vez escuche por ahi... me gusto y lo comparto con uds, que piensan?]
Los gastamos más de la mitad de nuestra vida buscando a alguien que se parezca tanto a nosotros para que nos lo llevemos a la casa y podamos emprender una especie de aventura sentimental pero siempre decimos tiene que ser igual a mí, como si fuéramos la gran cosa, de repente a uno le pasa que después de un rato de tratar de conseguir a alguien así, uno descubre que después del tiempo ella sale del cuarto saca la cabeza y dice: “noche”, y el otro dice “día”, porque si nada más; uno dice “blanco” y el otro dice “negro” , a uno le gusta el futbol y a ella le gusta el basquetball, entonces uno comienza a cometer errores, uno trata de largarse del lugar, voltea a ver, y se supone que va a estar pero ya no está ya se largo antes que nosotros, uno va y busca por la vida un nuevo camino entonces uno se busca una mujer que se parezca mucho a nosotros, una que le guste el futbol también, y se consigue a una chica que le gusta el futbol y ella se consigue a un tipo que le guste el basquetball y cada uno emprende su nuevo camino, a mi me paso y era impresionante cuando comencé con esta chica porque yo decía no sé como: “tengo ganas de ir al cine” y ella me decía: “es justo lo que estaba pensando, yo también quiero ir al cine”, íbamos a un bar yo pedía un trago, pedía un whisky por favor y ella me decía: “yo también quiero un whisky me encanta el whisky, entonces se convirtió todo en algo tan maravilloso y tan organizado y tan perfecto que me bastaron 14 días para aburrirme totalmente de esa mujer, mientras, por el otro lado la que se fue con el basquetbolista estaba padeciendo la misma historia solo que ella aguanto un poquito más que yo, aguanto 15 días… al día numero 16 hablamos por teléfono, nos citamos en un café y llegamos a la maravillosa conclusión: que, para ser amigos es bueno ser bastante parecidos y afines, pero para ser amantes y para amarse no hay nada mejor en el mundo que ser distintos…

viernes, 1 de enero de 2010

7.- La semana del Adios


[Aclaracion necesaria: Los personajes de esta historia siguen siendo ficticios, pero eso no quita que sea un caso de vida real... llegando al fin!]


A las 8:00 pm Fernando fue a buscar a Diana a casa de su papa, si es cierto que sentía una emoción rara, también sentía un poco de recelo debido a la poca consideración que tuvo ella al estar con otro chico al poco tiempo de terminar con el. Pero al verla frente a frente todo cambio, o mejor dicho, no cambio nada…

- Hola Fernando, como estas? Pasa, quiero hablar contigo.
- Hola, no gracias, acá estoy bien. (Fernando sabía que si el entraba a su casa estaría atrapado, pues, aunque quiera resistirse a la tentación de estar a solas con ella, no podría)
- Si entra por favor, que hace mucho frio.
- Pero…
- Por favor…
- Ok. Vamos.

Luego de hablar de un poco de cosas triviales como que tal la universidad, o como te va en el trabajo empezaron a hablar del plano sentimental, de cómo se sentían en sus situaciones actuales…

- Fernando como has estado?
- Uhm, tranquilo, con mucha chamba y con la universidad que me está reventando…
- Y… no estás saliendo con nadie?
- No. Estuve saliendo con una chica pero, no paso nada…
- Yo estoy muy triste, me siento mal.
- Pero por qué? Acaso no eres feliz?
- Mira en realidad sí, pero no lo puedo querer, es difícil de explicar, no siento lo mismo que cuando estaba contigo, es como si no pudiera querer a nadie que no seas tú…

Estas palabras causaron un gran gusto en Fernando, y lo ilusionaron rápidamente, tan rápido que se había olvidado de todo el daño que ella le había causado. Fernando no quería darse cuenta de que la persona que tenia al frente no era la misma Diana de antes, esta era más fría, seca, calculadora y tenía una capacidad de mentir única.

- Yo aun te amo Fernando, siento un cariño especial por ti y no te puedo dejar ir tan fácilmente…
- Siendo sinceros, yo tampoco te puedo olvidar Mariella… y por qué no intentamos re-cuperar lo nuestro?
- Sí, me muero de ganas de hacer eso, me siento tan vacía sin ti, mira dame un tiempo, esta semana para poder terminar mi relación con Diego y estar juntos…
- Ok Diana, pero solo hazlo, tu sabes que las palabras se las lleva el viento y los hechos son los que realmente cuentan…
- Si mi amor… digo Fernando no te preocupes…

Luego de esa conversación Fernando pensó que todo volvería a ser lo mismo, que las cosas por fin habían regresado a la normalidad, seria acaso que las proximidades de las fiestas de fin de año habían hecho cambiar de actitud a Diana, el estaba dispuesto a cambiar, porque sabía que durante los cuatro años no había sido totalmente sincero con ella, quería finalmente a sus 26 años plantarse y formalizar una relación. Bueno al menos eso era lo que él pensaba.
Luego de esperar impacientemente el plazo determinado por Diana, Fernando quería escuchar una respuesta favorable, a pesar que dentro de sí sabía que desacuerdo a la constante variación de sentimientos de Diana, cualquiera podría ser la respuesta de esta, por ello la llamo a su celular el día 6…

- Alo? Diana… ya han pasado los siete días que me pediste, has hecho algo?
- Si Fernando, hoy hablare con el… te prometo terminar con todo esto de una vez, te amo!
- Pero por que esperar tanto si estabas decidida? No entiendo?
- Es que no he tenido la oportunidad aun.. hoy lo hago te lo prometo.

En si solo era una promesa, como mismo lo dijo ella, una promesa que como promesa se puede cumplir o no, y al final del día se sabría la verdad. Diana fue a buscar a Fernando a su casa donde se daría el desenlace de su historia, la historia que parecía que tendría un fin soñado, se convertiría en pesadilla.

- Fernando mira, hoy hable con…
- Terminaste con él o no? (Fernando la interrumpió de manera cortante, quizás lo hizo al ver el rostro desencajado de Diana desde el Hola)
- Mira yo…
- Terminaste o no? Responde lo que te pregunto!
- No… no pude.
- No pudiste? Pero que paso? Y lo que me dijiste que harías? En que quedo?
- Discúlpame no pude hacerlo… hay algo que me impide hacerlo…

Fernando no quiso escuchar mas. Al fin, después de tanto tiempo comprendió que Diana no era más su Diana, era otra era una especie de chica frívola que solo lo buscaba cuando necesitaba cariño, cuando necesitaba algo, o cuando necesitaba simplemente ser escuchada… Fernando se fue a su casa sin siquiera despedirse, pensó que lo mejor sería olvidarse completamente de ella, de rechazar cualquier tipo de contacto con ella, que sienta de veras lo que sentía él, así que decidió borrarla del MSN, borrar su número de celular y hacerse negar cuando ella lo busque. El amor se le borro de repente en un abrir y cerrar de ojos. Ni el mismo lo podía creer…
Luego de unas semanas de tensa calma, las cosas comenzaron a cambiar para Fernando, las proximidades de las fiestas trajeron nuevos aires por su vida, nuevos y algunos no tan nuevos… de repente un día sonó el celular de Fernando…

- Ringggg!
- Alo? Quién es?
- Ahora no sabes quién soy? Ummm osea te creas un blog… donde hablas de mi y no sabes quién soy? Que Feíto!
- …….Mariella?


¿CONTINUARA?

domingo, 20 de diciembre de 2009

6.- La Historia de Diana


[Miles de disculpas a los pocos seguidores de este blog, ultimamente he estado fuera de mi y no tuve tiempo para publicar, les prometo que de ahora en adelante publicare al menos cada 15 dias este blog que promete no llegar a la decima entrega, como bonus les obsequio una inspiracion mia solo para los asiduos seguidores a mi blog, saludos, Jo.]


Si es que Fernando alguna vez amo a alguien fue a Diana. Diana era una niña de tan solo 7 años cuando Fernando llego a vivir a Los Jardines, barrio al que llego como chico nuevo luego de mudarse de la casa de sus abuelos en chacarilla, en ese entonces jugaban junto a los chicos del barrio a los clásicos juegos de niños como 7 pecados, kiwi, mata gente, y sobre todo a las escondidas, y es que a Fernando siempre lo encontraban por que Diana corría tras de Él como si fuera su sombra. En ese tiempo Diana, con su vestido blanco y sus colas en la cabeza no pasaba de ser la niña chinchosa que hacía perder la paciencia a Fernando. Grata fue la sorpresa de Fernando al entrar un día al MSN y hablar con ella luego de casi 5 años… Se escucho un tukutin de la nada:

-¿Hola Fernando como estas?

-Hola Diana, a los años… ¿Dónde estás?

-En casa de mi mama, en Los Olivos, te tengo una noticia, iré a vivir un par de meses a la casa de mi papa, como antes.

-Los padres de Diana se habían separado hace ya algún tiempo, cosa que hizo que Diana se vaya a vivir junto a su mama y sus dos hermanos a casa de sus abuelos maternos, pero por esas cosas del destino regreso a vivir al barrio de Fernando, el cual tomo la noticia de manera natural…

-Manya que chévere, ¿y por qué justo ahora?

-Lo que pasa es que me quiero preparar para la universidad y mi papa me pagara la academia.

-Mira que chévere, yo te puedo ayudar si quieres...

-Si gracias, cuando este por allá espero verte, te dejo mi mama me llama un beso…

-Ok, cuídate.

Fernando transcurría sus días universitarios en La Católica junto con sus clases de francés en la Alianza, por lo que llegaba a casa muy tarde y no estaba enterado de las ultimitas del barrio, cuando un día, al llegar de noche, sus amigos Víctor y Cesar lo encontraron en la esquina de su casa.

-Oe Fernando ha venido Diana, y está preguntando por ti, te llamo a tu casa pero no estabas, está muy buena la chica!!

-Jajaja, payasos!! Bueno ya iré a verla… gracias!

Ese comentario hizo que le diera mas curiosidad a Fernando de ir a buscarla, de saber cuánto había cambiado aquella niña de vestido blanco y trenzas de caballo, así que decidió ir a verla luego de cenar, así que se invento una excusa creíble ya que la persona que lo recibiría seria el papa, no ella. Entonces Fernando, armándose de valor juvenil se peino como nunca (En ese entonces usaba el cabello largo muy de moda) y enrumbo a la casa de su ya vecina, y cuando la vio solo pensó en algo: TENGO QUE ESTAR CON ELLA.

Era un Ángel en la tierra. Una chica de mirada tierna con voz dulce, tan dulce como un melocotón de primavera, su cabello lacio y negro se movía con el va-y-ven del andar de su figura muy bien dotada, su piel era tan suave que hasta el mismo temía hacerle daño si la tocaba, Fernando estaba muy impresionado tanto así que Diana tuvo que bajarlo de esa nube en la que estaba:

-Hooooooooooola Fernando! ¿ Como estas? Estas igualito a cómo te recuerdo…

-Ho-la-Dia-naaa… Tuuu También.

(Mentira. Lo que en realidad Fernando quiso decir fue: Diana estas preciosísima, estas hecha toda una mujer, ¿Quieres estar conmigo?)

-Mentira estoy Gorda, más gorda que antes, en cambio tu estas como hace 5 años.

-Es que me conservo bien, Jajaja.

Ese fue el inicio de una relación larga, una relación que en sus primeros días eran de conversar de sol a sol, de salir a pasear por ahí, de llamarse cuando no estaban juntos, era obvio que existía una atracción mutua, una atracción física y sobre todo espiritual, Fernando se enamoro muy rápidamente de ella, y ella le confesó que desde niña estaba enamorada de Él, cosa que facilito las cosas un poco más, pues al mes de haberse encontrado se hicieron enamorados. Diana era la única persona que traía paz a la vida de Fernando, ya que en los 4 años de relación que tuvieron pasaron muchas cosas juntos, buenas y malas, era increíble el grado de confianza que tenían que incluso uno sabía lo que pensaba el otro de tan solo mirarse, un gesto era suficiente para comprenderlo todo. Ellos se sentian tan uno del otro que para ellos las unicas personas en este mundo eran ellos, se sentian tan libres como si viajaran por un globo alrededor del mundo...

Diana era la última enamorada que Fernando había tenido, era la persona que más lo conocía y por la que Fernando era capaz de dejar todo atrás. Pero, ¿Por qué terminaron?, Diana era una chica muy bonita, de piel clara con cabellos negros tan delicados como la seda, de voz melodiosa que produce que las cosas pasen tan lentas que se pasaban horas de horas conversando ya sea por teléfono o en la sala de su casa sin percatarse de las agujas del reloj. Quizás sea por esto que Fernando en su afán de no perderla la descuido y la dejo ir, las dudas y los celos llevaron al límite del respeto esa relación.

- Alo ¿Fernando? Me siento triste, te extraño mucho, voy a ir la casa de mi papa hoy, quiero verte…

- Ok Diana, yo también te extraño, te esperare por qué no voy a la universidad, quiero hablar contigo yo también de muchas cosas…

- Ya pues, nos vemos más tarde entonces, bye…

Fernando se encontraba triste porque la desilusión de Mariella lo había hecho chocarse de cara contra la realidad, pensó que quizás al hablar nuevamente con Diana, su manzanita, como él la llamaba cariñosamente podía hacerle cambiar ese mal sabor que le dejo Mariella al jugar con él, peor sería su decepción al enterarse que Mariella no era la única…

¿Continuara?

domingo, 18 de octubre de 2009

5.- Un Viaje (In)esperado.

[Quinta parte del relato, disculpen la demora pero es que la Uni me esta volviendo loco, de ahora en adelante la historia se pone mas caliente...]

Fernando se quedo pensando en la posibilidad de que la relación con Mariella se convirtiera en algo mas que una salida al cine o a comer a un fast food, el quería enamorarse, sentir nuevamente que quería a alguien, poder saber que existía al menos alguien a quien su paupérrima vida le interesase. Parecía que Fernando estuviese enfrascado en una etapa de su vida que no le daba buenos resultados, necesitaba algo mas, pensaba que había perdido algo pero no sabia exactamente que… necesitaba ayuda de alguien para recuperar su esencia y Mariella era la mas indicada para ello. Pero Mariella no pensaba eso.

Mariella tenia otros planes, ella aun quería a Jorge a pesar de todo lo malo que le había hecho, aun sentía ese afecto raro por el cual tienen las mujeres que hace que siempre vuelvan fieles al castigo, como mártires que se permiten sufrir para sentirse como actriz de telenovela, como si les gustara el jueguito. Ella en cambio; salió con la mas sutil delicadeza de la situación; se permitió siquiera usar una maña harto conocida por esos seres difíciles de entender que llamamos mujeres…

- Fernando necesito decirte una cosa, ¿puedes recogerme en el nido?
- ¿Qué sucede Mariella? ¿Acaso ha pasado algo?
- Solo ven por favor que necesito hablar contigo, no preguntes mas, te espero a las 4 ¿ok?
- Bueno, esta… (Fernando no había siquiera terminado de hablar por el celular y Mariella ya le había colgado le teléfono)

Fernando se quedo mirando el celular esperando que entrase la llamada de Mariella, quería pensar que se le había colgado de manera casual y que en un instante lo volveria a llamar para explicarle que fue eso, nada mas. Pero la llamada nunca llego, entonces Fernando comenzó a sentir lo mismo que sentía cuando tenia problemas con Diana, su ex, los problemas que tenia cuando a causa de sus celos enfermizos la llamaba cada 15 minutos con reloj en mano para ver que estaba haciendo o por donde andaba y lo mas importante, con quien andaba, a lo que Diana respondia con un “Ya estoy cansada” y en seguida un “tututu, tututu” lo ofuscaban mas y mas. Y esa impotencia sumada a su inseguridad hacían que se sumerja en el mar de las dudas y alucinaciones macabras de sus demonios internos llamados celos.

A pesar de todo Fernando llego a la cita puntual como nunca, había encontrado una ruta que lo llevaba de la oficina al nido en 30 minutos, espero pacientemente las 4 de la tarde cuando salió ella, con el rostro desencajado al verlo, cosa que a Fernando de por si ya le preocupaba, y lo hacia sentirse mas y mas jodido, Mariella subió al carro de Fernando, se puso el cinturón sin saludarlo y solo dijo:

- ¿Podemos ir a conversar a un lugar mas tranquilo?
- Esta bien, pero de que quieres…
- Solo vamos y allí hablamos ¿si?

Fernando se la llevo a un parque cercano de La Molina, donde había un grupo de viejas pitucas haciendo Tai-chi, otro grupo bailaba con un instructor de aerobicos de sexo indefinido y en otro grupo pintaban con esmero unos lienzos que después colocarían en alguna pared de sus condominios grandes como una manzana de pueblo joven.

- Ya le dije a Jorge que lo se todo. Ya no estoy mas con El.

En ese momento Fernando se imagino la situación, ella reclamando algo como si de verdad tuviera algo que reclamar después de haberse metido con el compañero de trabajo de Jorge. El, negando a mas no poder lo sucedido y negándose a aceptar su error. Como debe de morir todo aquel que se afane de ser un pendejo de aquellos.

- ¿Fernando? ¿No me vas a decir nada?
- Mariella.. ¿y le contaste lo de nosotros?

Fernando estaba preocupado, no por temor a que puedan tener algún tipo de roce con Jorge debido a que sabia que con solamente levantar una mano lo partiría en miles de pedacitos que serian difíciles de unir, sino en el problema que se generaría en el trabajo, en el clima tenso que se viviría en el dia a dia luego de que alguien fuera de ese triangulo se enterara de lo sucedido entre ellos, aun asi escucho la respuesta de Mariella, que aunque no le creía, era la que el esperaba escuchar.

- No, no le he dicho nada. Le dije que no quería estar mas con el. Nada mas.
- Entonces, ¿Qué es lo que piensas hacer?
- Mira Fernando, en realidad quiero estar libre de todo, quiero tener tiempo para pensar en mi, mi relación ha sido harto complicada, creo que…

(Fernando interrumpió aquel monologo de manera grosera, medio alzando la voz, medio molesto… pensó que no era justo lo que estaba escuchando, desde el famoso “tiempo” con el que las chicas suelen safarte de su lado, hasta el tonito medio hipocriton que usan para sentirse importantes)

- ¿Qué me quieres decir Mariella? ¿Qué lo nuestro fue algo pasajero? ¿Qué no sentiste nada por mi? ¡no te entiendo!
- No Fernando, no es eso. Contigo me siento nose, muy bien, me siento querida, siento cositas en la barriga cuando me besas, cuando me abrazas, soy muy feliz a tu lado. Incluso mis amigas del nido quieren conocerte, quieren saber quien es ese chico de voz linda que me llama.
- Pero… entonces, ¿Qué vas a hacer? O mejor dicho… ¿Qué vamos a hacer?
- Lo que quiero es que me des un tiempo para pensar bien las cosas, para sacarme este problema de encima y asi poder estar bien contigo, sin que nadie nos moleste, además voy a aprovechar que esta semana viajo a Trujillo a una convención a la que me han invitado…

Fernando intuía que algo andaba mal, que algo raro estaba sucediendo, quizás ese fue el premio que recibiría por haberse ilusionado tan pronto, por creer que en la cabeza de Mariella solo existiría el de ahora en adelante, pero es difícil cuando en una mujer el cerebro y el corazón no coordinan, esas cosas hacen que piensen hacer algo y terminen haciendo otras cosas, Fernando solo tuvo que aceptar a regañadientes el tiempo solicitado, al final de todo no podía hacer mas, y asi se despidieron, el la llevo a su casa al promediar las 8 de la noche, se despidieron como amigos y como amigos terminaron hasta que ella regrese de su inoportuno viaje. Ella partió, lo dejo acongojado y pensando, tanto asi que las cosas en el trabajo le iban mal, ya no iba a la universidad y dejaba cosas para mañana, y fue asi que justo cuando mas necesitaba de alguien sono su celular y una voz conocida de una mujer conocida sono en el otro lado del celular:

- Alo ¿Fernando? Me siento triste, te extraño mucho, voy a ir la casa de mi papa hoy, quiero verte…

Era Diana, su Ex enamorada pidiéndole conversar en un momento que Fernando necesitaba hablar con alguien y ser escuchado… las cosas luego se saldrían de lugar.


Continuara…

miércoles, 23 de septiembre de 2009

4.- El primer beso.


[Cuarta parte de esta historia que se esta convirtiendo en la competencia de los blogs de EL COMERCIO jajaja... disculpen el atrevimiento.]


Llegado el día jueves Fernando llego tarde a la oficina, el trafico terrible a consecuencia del viaje de promoción del colegio Newton lo retraso. Las mamas (que en realidad eran unas mama-citas) dejaban en sus 4x4 a sus hijitos de 16, pobrecitos, y los pocos policías que estaban allí ayudaban al caos general, Fernando transcurrió su día de labores sin ningún contratiempo salvo una llamada para el inesperada en ese entonces, era Diana, la “ex” Fernando que lo llamo para preguntarle como estaba, que le había pasado y que estaba haciendo…

- ¿Fernando?
- Hola Diana ¿Que paso?
- Nada, quería saber cómo estabas...
- Flaco, como siempre, aburrido de lo mismo en la chamba y cansado de la universidad, y tú ¿como estas?
- Uhmm, te extraño mucho…

Para Fernando ese “te extraño mucho” en otro tiempo hubiese sido una señal de aliento para él, una esperanza dentro de su vida, una luz al final del túnel… pero no más, Diana estaba de enamorada con Diego, un compañero del colegio de Fernando, que, a pesar de todo era un chico tranquilo.

- Mira Diana en estos momentos no puedo hablar, estoy trabajando y tengo mucho que hacer, hablamos luego ¿si?
- Uhmm, bueno, adiós.
- Bye cuídate. Click.

Esa llamada al parecer removió un poco los sentimientos de Fernando, lo dejo pensando. ¿Para qué lo llamo Diana? ¿Qué quería? Todas esas dudas serian disipadas después de un tiempo.

(…)

Cansado por el trajín del día, Fernando junto con sus compañeros se dirigieron a la cancha del Colegio de siempre para jugar futbol, obviamente estaba allí Mariellita, y claro, Jorge la acompañaba.

- Hola Mariella, ¿Que tal?
- ¡Hola Fer! … Fernando, Fernando.

A Mariella se le había escapado la manera cariñosa de llamarlo a Fernando, ahí delante de todos, delante de Coquito…

- Y… ¿Ya comenzamos el partido?
- Si, ya de una vez. – dijo Jorge- vamos a jugar.

Durante el transcurrir del partido Fernando se sentía observado, y de vez en cuando también observaba a Mariella, su princesita como él la llamaba cariñosamente. Ese día Fernando jugo pésimo, se sentía muy cansado por que el trabajo si bien lo aburría, también lo cansaba mucho, al final del partido hablaron un poco todos juntos y luego se dirigieron a sus casas plan de 11 de la noche, cuando Fernando se dirigía a su casa manejando, quiso sacar una toalla de su maletín, pero grande fue su sorpresa cuando encontró dentro de ella un objeto extraño.
Era una foto. Mariella le había dejado una foto suya a Fernando. Y detrás una dedicatoria que decía:

“te dejo más de un beso para que no me olvides, tqm. Mariella.”

Aquel gesto de Mariella no hacía nada más que ratificar las sospechas de Fernando. Mariella también sentía algo por él, quizás no haya sido amor, quizás tampoco cariño, sino más bien solo haya encontrado en él una salida a sus problemas, una ilusión fortuita o una razón para vivir… Fernando sentía la necesidad de gratificar aquel gesto de cariño y al llegar a casa lo primero que hizo fue coger el teléfono y llamar a Mariella para decirle que el también la quería, que la foto estaba muy bonita, que los besos atrás de la foto tenían un olor a cereza muy agradable, que la guardaría debajo del tapasol de su auto rojo, que había encontrado una nueva ilusión que era ella, que… que todo.

- ¿Alo Mariella? ¿Cómo estás? Me encontré una sorpresita en mi maletín sabes...
- Jajaja... Fernando ¿te gusto la foto? Es la que más me gusta a mí...
- Esta preciosa Mariella, ahora soñare mas contigo… sabes tenemos que hablar, por que no salimos mañana al cine… Vamos a larcomar necesito verte y hablar contigo…
- Uhmm yo también quiero hablar contigo, está bien, nos encontramos allá que dices…
- No, mejor pasó por ti a las 5 que dices...
- Entonces te espero, me llamas cuando estés llegando para indicarte como llegar a mi casa…
- Genial, entonces hasta mañana princesa…
- Ok hasta mañana lindo. Un beso.
- Ok un beso para ti también. Click.

(…)

Fernando llego puntual a la cita, recogió a Mariella en la puerta de su casa y se fueron rumbo a la avenida Larco por el Zanjon de la Vía Expresa, cuando llegaron Fernando la llevaba de la mano como si fueran enamorados, compraron las entradas para ver una película de dibujos animados, conversaron un rato y bajaron para comprar los snacks, había una cola de 5 personas y Fernando se puso a observar como un niño las cosas que se ofrecían allí, de repente Mariella se le acerco para decirle que solo compre una gaseosa y canchita salada por que no tenía hambre y de un momento a otro Fernando sintió la necesidad de tomarla por la cintura, a lo cual ella respondió colocando su mano derecha a la altura de su corazón, el, sentía como la respiración de Mariella se entrecortaba a la altura de sus labios, como la mirada de ella se desviaba hacia los labios de el como esperando que se fusionen en uno, el no pudo negarse a tremenda tentación y cerró los ojos, fue uno de esos besos que hacen que toda la gente que está a tu alrededor voltee a verte, y eso sucedió, era uno de esos besos que hacia sonrojarse a uno y excitarse al otro, eso también sucedió pero no estaba claro quien hizo uno o lo otro. Los besos de Fernando y Mariella se repitieron una y otra vez durante la función de las 5, en el estacionamiento del cine y durante el trayecto de regreso, grande seria la sorpresa de Fernando al enterarse de una noticia que lo dejaría estupefacto al día siguiente.


¿Continuara?

martes, 8 de septiembre de 2009

3.- La Tentación de Mariella

[A Pedido de las fans llego la tercera parte de esta historia que ya comienza a ocasionar problemas al escritor, comenten en recompensa minimo!]

Eran ya las seis de la tarde, era tiempo de volver a la realidad, Mariella y Fernando tenían que volver a sus rutinarias vidas, el con su trabajo de oficina y ella con los chicos del nido. Sabían que se había producido una conexión media extraña ese día, como cuando hablas con una persona una vez y sabes que te caerá bien por que es de tu mismo signo, por que estudian lo mismo, por que son hinchas del mismo equipo de futbol o por el simple hecho de que se gustan.

Fernando caballerosamente se ofreció a llevarla a su casa, ante una inicial negativa por parte de ella, la convenció diciéndole que tendría que caminar muchas cuadras para llegar al paradero del bus. Fernando le abrió la puerta del auto y sintonizo en la radio Aquí estoy yo de Luis Fonsi… hubo un silencio casi total si no hubiese sido por la bulla del motor del auto a marcha lenta.

- ¿Te gusta esa canción Mariella?
- Si Fernando, es muy bonita…
- ¡NO!, la bonita acá eres tu Mariella.

(Hubo un silencio total, Fernando no dijo nada mas, Mariella solo miraba a través de la ventana del auto como si no hubiese escuchado nada, El se lamentaba por haber dicho aquella frase que los llevo a aquella situación al parecer incomoda para ambos…)

- ¡Ay Fernando! ¡Que lindo eres! Seguro que le dices lo mismo a todas las chicas que suben a tu auto...
- ¿Todas? Jajaja… Que bueno fuera, no, nada que ver, yo no subo a nadie “así nomas” sabes, además eso solo se lo digo a las chicas que de verdad son bonitas, y eso que yo tengo una apreciación bien exquisita de lo que es bonito y lo que no.
- ¿Osea me estas tratando como una cosa? Jajaja…
- Nooo pueeess… lo digo en sentido figurado! Ay Mujeres, Mujeres…
- ¡Oye que te pasa! Ahora me estas diciendo que soy como las demás, a quienes habrás conocido pues…
- Jajajaja…

Cuando llegaron al barrio donde vivía Mariella, Fernando la interrogo sobre la dirección de su casa, pero ella insistió en bajarse en la mitad de un parque ya que no quería problemas… Cuando ella se bajo, Fernando la despidió con un tierno beso en la mejilla, un beso que él hubiese querido que fueran dos y no precisamente en la mejilla, pero cuando vio que Mariella se perdía presurosa por entre la gente puso primera y se dirigió a su casa.

(…)

Cuando estaba a punto de meter su carro a la cochera, Fernando se percato que tenía un mensaje de texto en su celular, sin saber la importancia de lo que iba a acontecer lo leyó de manera presurosa…

- Me encanto pasar el día hablando contigo Fernando, gracias por hacerme olvidar un poco mis problemas. Vas a ir el jueves a jugar? =)

Fernando había recibido un mensaje de texto en su celular, no tenía registrado el número pero sabia quien era. Mariella había cogido el celular de Claudia, su hermana, para mandarle el mensaje esa misma noche. Fernando no demoro ni un minuto en responderle el mismo.

- No tienes de que agradecerme, yo la pase excelente hoy.. claro que voy, sabes? Me gustaría invitarte al cine, hay una película muy chévere que quiero ver, que dices?

Fernando quedo mirando su celular mientras se enviaba el mensaje, se quedo mirando el celular esperando una respuesta a su proposición, que sin ser una propuesta indecente, sabia dentro de sí que tenía algo de sórdido ya que Mariella era aun la enamorada de Jorge… hasta que la frase MENSAJE NUEVO DE MARIELLA lo regreso a la realidad…

- No creo que sea lo correcto Fernando, aun estoy con Jorge, además quiero mantenerme alejada de mis tentaciones… =)

Fernando quedo paralizado, quedo frio, se quedo huevon. Sabía lo que significaba ese mensaje, sabía que Mariella sentía algo por él, sabía que él era su tentación, pero como para comprobar que ese mensaje estaba dirigido a él y que Mariella no se había equivocado de destinatario le respondió con otro mensaje más que obvio.

- Soy tu tentación? Uhmmm… ¿como es eso?

¿COMO ES ESO? – Pensó Fernando – Ella estará pensando que soy un cojudo, carajo que huevon… Fernando pensó que ya la había fregado, que mejor hubiese sido llamarla en vez de mandarle otro mensaje, que Mariella por vergüenza no le iba a contestar mas, Fernando no miro mas su celular y lo iba a apagar cuando el sonido del aparato lo detuvo, era un mensaje de Mariella.

- Fernando no puedo mandarte mas mensajes me voy a tirar todo el saldo de mi hermana nos vemos el jueves si? Va a ser jodido no hablarte pero no puedo hacer nada cuídate bye.

No podía hacer nada mas, no podía llamarla porque ella ya había acabado con la conversación, no podía buscarla por que no conocía su dirección exacta, solo las referencias de ese día que la llevo desde el KFC de La Molina hasta dos cuadras antes de su casa porque no quería que Jorge la viera, se sentía dentro de sí impotente porque sabía que había una conexión de por medio pero que no se iba a poder dar ya que aun su situación con Jorge no estaba resuelta aun.

¿Continuara?

lunes, 24 de agosto de 2009

2.-El dia de la verdad


[Para entender este post es necesario que hayan leído el anterior, si te pareció monse, este será mas sota]

Parecía increíble. ¿Como el tarado de Jorge podía hacerle eso a Mariellita? no entendía en primer lugar como ese enano desproporcionado podía ser su enamorado, como cabía en el la idea de engañarla... “Es que la agarro de chibola” pensó para el mismo, ya que ellos comenzaron la relación cuando ella aun tenia sus 13 abriles…

- Fernando me voy a encontrar con mi amiga allá en la disco, para hacerla mas solapa jeje...
- Pero Coco, como vas a ir si Mariella esta contigo, además ¿No crees que se pueda dar cuenta?
- No pasa nada tío, la veré hasta las 10 y luego de ello me hago el cansado, y con ese pretexto arranco!
- Umm.. bueno ten mucho cuidado…

Fernando no entendía por que Jorge le contó todo eso, quizás Jorge necesitaba alardearse de su suerte pero ¿Por que conmigo? pensó El. Quizás en parte serian por los celos que le tenia a Fernando ya que el tenia un mejor puesto en la oficina, las chicas preferían andar con el por que tenia un floro fluido, era alegre y muy bailarín.. cosa que siempre quiso ser pero nunca consiguió Jorge.

(…)

Al día siguiente, Jorge le contó de su aventura con lujo de detalles, que donde se encontraron, que bailaron, que tomaron vino por que la cerveza no le gustaba… todo e incluso donde paso la noche y que tan caro le salio el gusto. Fernando no podía más, sentía que no podía seguir siendo participe de dicho engaño y como tal tomo la decisión que más le parecía: contarle todo a Mariella por que según el, ella no se merecía ser engañada de esa manera.

Fernando tomo su celular y decididamente comenzó a llamar…

-….ring… …ring… ¿Alo?
- Alo Mariella, soy Fernando, ¿Cómo estas?
- ¡Hola Fernando! ¿Como estas? ¿A que se debe tu llamada?
- Bueno solo quería saludarte, ¿que tal tu día?
- Tranquilo! - le dijo ella – tu como estas?

En ese momento el pensó ¿Cómo estaba? Estaba sorprendido, estaba fastidiado, estaba cansado… toda esta situación le parecía absurda,
- ¿Como te va en tu relación con Jorge?

La pregunta fue muy seca, muy directa para Mariella.

- ¿Por qué me preguntas eso? ¿Pasa algo?
- Solo contéstame Mariella…
- Bueno, en realidad estamos bien, pero… no se, me siento rara..
- ¿Rara?...
- Lo que pasa es que últimamente me he sentido sola, han pasado tantas cosas entre nosotros que siento que no es lo mismo… ¿Por que? ¿Sabes algo?

Hubo un silencio corto, como que Fernando dudaba de lo que iba a decir…

- ¿Podemos hablar?
- Mariella con voz de quien duda lanzo nuevamente la misma pregunta pero con un tono de voz mas enérgico… ¿Sabes algo?
- Mira quiero decirte algo pero no por aca, ¿nos podemos ver?

Fernando esperaba un no rotundo, un ¿que te pasa? O un ni lo pienses pero para su sorpresa otra fue la respuesta…

- ¿Te parece bien en el KFC? Hay uno cerca de mi trabajo, ahí te espero mañana a las 3 ¿te parece?
- Me parece genial, entonces hablaremos ahí más tranquilos..
- Entonces hasta mañana…
- Un beso, bye.
A Fernando le sorprendió la manera tan fácil que había sido convencer a la enamorada de Jorge para dicho encuentro. En fin, solo le quedaba esperar para dicho encuentro en el KFC.
Al dia siguiente Fernando llego puntual a la cita, 3 pm en el KFC de Larco como habian quedado, pasaron 10 minutos y Mariella no llegaba, cuando estaba a punto de llamarla para ver donde estaba se escucho una voz suave...
- Hola Fernando, disculpa la demora pero mis enanos me dejaron mucho trabajo por hacer, ¿como estas?
Fernando no podia creer que era la primera vez que estaba a solas con Mariellita, la chica que le parecia muy tierna como para estar con un sanazo como Jorge.
- Mariella ¿Como estas? ¿que vas a pedir?
- uhmm la verdad no tengo hambre...
- ¿Como? ¿citarnos en un KFC y no vas a pedir nada para comer? ahh no me digas, seguro que quieres cuidar la figura...
- Mas gorda no puedo estar...
- ¡Ya ves! era por eso...
- jajajaja... no en serio pide tu nomas.. solo quiero una inca kola...
Cuando se sentaron en la mesa Fernando y Mariella conversaban como dos viejos amigos que se dejaron de ver por un largo tiempo, un tiempo perdido, en el cual los dos se extrañaron mucho por que no sabian nada el uno del otro... suena raro por que en realidad eran dos completos desconocidos hasta ese momento que no pasaron por mas que un "hola" y un "adios".
Hablaron de todo, desde el trabajo de Fernando, de la manera de como Mariella trabajaba con los niños del nido, de su pasado tormentoso con Jorge, de todo. Habian pasado ya tres horas desde que se habian encontrado y aun no se aburrian y tampoco habian tocado el tema de fondo.
- Ahora si dime lo que me tenias que decir Fernando.
Fernando luego de prevenirle que todo lo que le iba a contar era simplemente una especulacion y que solo lo habia escuchado de boca del mismo Jorge comprendio que Mariella solo necesitaba un empujoncito, una persona que la ayude a "abrir los ojos" como ella misma se lo comento ese dia... Mariella estaba cansada, no podia ver con los mismos ojos a Jorge (y para sorpresa de el) tampoco a Fernando...
Continuara...
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