miércoles, 23 de septiembre de 2009

4.- El primer beso.


[Cuarta parte de esta historia que se esta convirtiendo en la competencia de los blogs de EL COMERCIO jajaja... disculpen el atrevimiento.]


Llegado el día jueves Fernando llego tarde a la oficina, el trafico terrible a consecuencia del viaje de promoción del colegio Newton lo retraso. Las mamas (que en realidad eran unas mama-citas) dejaban en sus 4x4 a sus hijitos de 16, pobrecitos, y los pocos policías que estaban allí ayudaban al caos general, Fernando transcurrió su día de labores sin ningún contratiempo salvo una llamada para el inesperada en ese entonces, era Diana, la “ex” Fernando que lo llamo para preguntarle como estaba, que le había pasado y que estaba haciendo…

- ¿Fernando?
- Hola Diana ¿Que paso?
- Nada, quería saber cómo estabas...
- Flaco, como siempre, aburrido de lo mismo en la chamba y cansado de la universidad, y tú ¿como estas?
- Uhmm, te extraño mucho…

Para Fernando ese “te extraño mucho” en otro tiempo hubiese sido una señal de aliento para él, una esperanza dentro de su vida, una luz al final del túnel… pero no más, Diana estaba de enamorada con Diego, un compañero del colegio de Fernando, que, a pesar de todo era un chico tranquilo.

- Mira Diana en estos momentos no puedo hablar, estoy trabajando y tengo mucho que hacer, hablamos luego ¿si?
- Uhmm, bueno, adiós.
- Bye cuídate. Click.

Esa llamada al parecer removió un poco los sentimientos de Fernando, lo dejo pensando. ¿Para qué lo llamo Diana? ¿Qué quería? Todas esas dudas serian disipadas después de un tiempo.

(…)

Cansado por el trajín del día, Fernando junto con sus compañeros se dirigieron a la cancha del Colegio de siempre para jugar futbol, obviamente estaba allí Mariellita, y claro, Jorge la acompañaba.

- Hola Mariella, ¿Que tal?
- ¡Hola Fer! … Fernando, Fernando.

A Mariella se le había escapado la manera cariñosa de llamarlo a Fernando, ahí delante de todos, delante de Coquito…

- Y… ¿Ya comenzamos el partido?
- Si, ya de una vez. – dijo Jorge- vamos a jugar.

Durante el transcurrir del partido Fernando se sentía observado, y de vez en cuando también observaba a Mariella, su princesita como él la llamaba cariñosamente. Ese día Fernando jugo pésimo, se sentía muy cansado por que el trabajo si bien lo aburría, también lo cansaba mucho, al final del partido hablaron un poco todos juntos y luego se dirigieron a sus casas plan de 11 de la noche, cuando Fernando se dirigía a su casa manejando, quiso sacar una toalla de su maletín, pero grande fue su sorpresa cuando encontró dentro de ella un objeto extraño.
Era una foto. Mariella le había dejado una foto suya a Fernando. Y detrás una dedicatoria que decía:

“te dejo más de un beso para que no me olvides, tqm. Mariella.”

Aquel gesto de Mariella no hacía nada más que ratificar las sospechas de Fernando. Mariella también sentía algo por él, quizás no haya sido amor, quizás tampoco cariño, sino más bien solo haya encontrado en él una salida a sus problemas, una ilusión fortuita o una razón para vivir… Fernando sentía la necesidad de gratificar aquel gesto de cariño y al llegar a casa lo primero que hizo fue coger el teléfono y llamar a Mariella para decirle que el también la quería, que la foto estaba muy bonita, que los besos atrás de la foto tenían un olor a cereza muy agradable, que la guardaría debajo del tapasol de su auto rojo, que había encontrado una nueva ilusión que era ella, que… que todo.

- ¿Alo Mariella? ¿Cómo estás? Me encontré una sorpresita en mi maletín sabes...
- Jajaja... Fernando ¿te gusto la foto? Es la que más me gusta a mí...
- Esta preciosa Mariella, ahora soñare mas contigo… sabes tenemos que hablar, por que no salimos mañana al cine… Vamos a larcomar necesito verte y hablar contigo…
- Uhmm yo también quiero hablar contigo, está bien, nos encontramos allá que dices…
- No, mejor pasó por ti a las 5 que dices...
- Entonces te espero, me llamas cuando estés llegando para indicarte como llegar a mi casa…
- Genial, entonces hasta mañana princesa…
- Ok hasta mañana lindo. Un beso.
- Ok un beso para ti también. Click.

(…)

Fernando llego puntual a la cita, recogió a Mariella en la puerta de su casa y se fueron rumbo a la avenida Larco por el Zanjon de la Vía Expresa, cuando llegaron Fernando la llevaba de la mano como si fueran enamorados, compraron las entradas para ver una película de dibujos animados, conversaron un rato y bajaron para comprar los snacks, había una cola de 5 personas y Fernando se puso a observar como un niño las cosas que se ofrecían allí, de repente Mariella se le acerco para decirle que solo compre una gaseosa y canchita salada por que no tenía hambre y de un momento a otro Fernando sintió la necesidad de tomarla por la cintura, a lo cual ella respondió colocando su mano derecha a la altura de su corazón, el, sentía como la respiración de Mariella se entrecortaba a la altura de sus labios, como la mirada de ella se desviaba hacia los labios de el como esperando que se fusionen en uno, el no pudo negarse a tremenda tentación y cerró los ojos, fue uno de esos besos que hacen que toda la gente que está a tu alrededor voltee a verte, y eso sucedió, era uno de esos besos que hacia sonrojarse a uno y excitarse al otro, eso también sucedió pero no estaba claro quien hizo uno o lo otro. Los besos de Fernando y Mariella se repitieron una y otra vez durante la función de las 5, en el estacionamiento del cine y durante el trayecto de regreso, grande seria la sorpresa de Fernando al enterarse de una noticia que lo dejaría estupefacto al día siguiente.


¿Continuara?

martes, 8 de septiembre de 2009

3.- La Tentación de Mariella

[A Pedido de las fans llego la tercera parte de esta historia que ya comienza a ocasionar problemas al escritor, comenten en recompensa minimo!]

Eran ya las seis de la tarde, era tiempo de volver a la realidad, Mariella y Fernando tenían que volver a sus rutinarias vidas, el con su trabajo de oficina y ella con los chicos del nido. Sabían que se había producido una conexión media extraña ese día, como cuando hablas con una persona una vez y sabes que te caerá bien por que es de tu mismo signo, por que estudian lo mismo, por que son hinchas del mismo equipo de futbol o por el simple hecho de que se gustan.

Fernando caballerosamente se ofreció a llevarla a su casa, ante una inicial negativa por parte de ella, la convenció diciéndole que tendría que caminar muchas cuadras para llegar al paradero del bus. Fernando le abrió la puerta del auto y sintonizo en la radio Aquí estoy yo de Luis Fonsi… hubo un silencio casi total si no hubiese sido por la bulla del motor del auto a marcha lenta.

- ¿Te gusta esa canción Mariella?
- Si Fernando, es muy bonita…
- ¡NO!, la bonita acá eres tu Mariella.

(Hubo un silencio total, Fernando no dijo nada mas, Mariella solo miraba a través de la ventana del auto como si no hubiese escuchado nada, El se lamentaba por haber dicho aquella frase que los llevo a aquella situación al parecer incomoda para ambos…)

- ¡Ay Fernando! ¡Que lindo eres! Seguro que le dices lo mismo a todas las chicas que suben a tu auto...
- ¿Todas? Jajaja… Que bueno fuera, no, nada que ver, yo no subo a nadie “así nomas” sabes, además eso solo se lo digo a las chicas que de verdad son bonitas, y eso que yo tengo una apreciación bien exquisita de lo que es bonito y lo que no.
- ¿Osea me estas tratando como una cosa? Jajaja…
- Nooo pueeess… lo digo en sentido figurado! Ay Mujeres, Mujeres…
- ¡Oye que te pasa! Ahora me estas diciendo que soy como las demás, a quienes habrás conocido pues…
- Jajajaja…

Cuando llegaron al barrio donde vivía Mariella, Fernando la interrogo sobre la dirección de su casa, pero ella insistió en bajarse en la mitad de un parque ya que no quería problemas… Cuando ella se bajo, Fernando la despidió con un tierno beso en la mejilla, un beso que él hubiese querido que fueran dos y no precisamente en la mejilla, pero cuando vio que Mariella se perdía presurosa por entre la gente puso primera y se dirigió a su casa.

(…)

Cuando estaba a punto de meter su carro a la cochera, Fernando se percato que tenía un mensaje de texto en su celular, sin saber la importancia de lo que iba a acontecer lo leyó de manera presurosa…

- Me encanto pasar el día hablando contigo Fernando, gracias por hacerme olvidar un poco mis problemas. Vas a ir el jueves a jugar? =)

Fernando había recibido un mensaje de texto en su celular, no tenía registrado el número pero sabia quien era. Mariella había cogido el celular de Claudia, su hermana, para mandarle el mensaje esa misma noche. Fernando no demoro ni un minuto en responderle el mismo.

- No tienes de que agradecerme, yo la pase excelente hoy.. claro que voy, sabes? Me gustaría invitarte al cine, hay una película muy chévere que quiero ver, que dices?

Fernando quedo mirando su celular mientras se enviaba el mensaje, se quedo mirando el celular esperando una respuesta a su proposición, que sin ser una propuesta indecente, sabia dentro de sí que tenía algo de sórdido ya que Mariella era aun la enamorada de Jorge… hasta que la frase MENSAJE NUEVO DE MARIELLA lo regreso a la realidad…

- No creo que sea lo correcto Fernando, aun estoy con Jorge, además quiero mantenerme alejada de mis tentaciones… =)

Fernando quedo paralizado, quedo frio, se quedo huevon. Sabía lo que significaba ese mensaje, sabía que Mariella sentía algo por él, sabía que él era su tentación, pero como para comprobar que ese mensaje estaba dirigido a él y que Mariella no se había equivocado de destinatario le respondió con otro mensaje más que obvio.

- Soy tu tentación? Uhmmm… ¿como es eso?

¿COMO ES ESO? – Pensó Fernando – Ella estará pensando que soy un cojudo, carajo que huevon… Fernando pensó que ya la había fregado, que mejor hubiese sido llamarla en vez de mandarle otro mensaje, que Mariella por vergüenza no le iba a contestar mas, Fernando no miro mas su celular y lo iba a apagar cuando el sonido del aparato lo detuvo, era un mensaje de Mariella.

- Fernando no puedo mandarte mas mensajes me voy a tirar todo el saldo de mi hermana nos vemos el jueves si? Va a ser jodido no hablarte pero no puedo hacer nada cuídate bye.

No podía hacer nada mas, no podía llamarla porque ella ya había acabado con la conversación, no podía buscarla por que no conocía su dirección exacta, solo las referencias de ese día que la llevo desde el KFC de La Molina hasta dos cuadras antes de su casa porque no quería que Jorge la viera, se sentía dentro de sí impotente porque sabía que había una conexión de por medio pero que no se iba a poder dar ya que aun su situación con Jorge no estaba resuelta aun.

¿Continuara?